La elección de este domingo es sumamente importante.
No sólo porque es una elección presidencial sino porque se debe elegir entre dos alternativas. Ponganles el nombre que quieran.
No soy peronista. Nunca lo fui. Pero he defendido históricamente ciertos derechos que se han conquistado en estos años. Por eso mismo no puedo permitirme el lujo de ser tibio. La historia escupe a los tibios.
Obviamente aún hay muchas cosas por hacerse, muchas necesidades a cubrir. Pero tampoco olvidemos que 10 años en la historia de este país es un suspiro frente a casi medio siglo de deterioro progresivo.
La famosa "revolución de la alegría" esconde en sus entrañas las carcajadas de los mismos que han destruído este país con anterioridad.
Aún así, hay una palabra que no puedo evitar mencionar: la empatía.
¿Qué seríamos sin empatía? Una risa vacía.
Tuve la suerte de tener trabajo siempre. Algunos mejores que otros.
Tuve la suerte de poder estudiar. Y de seguir haciéndolo.
Tuve la suerte de tener padres que me brindaron lo máximo que pudieron para que la vida me sea más cómoda.
Tuve la suerte de viajar y conocer otras realidades.
Pude tener un hijo sano, que crece con verdadera felicidad, disfrutando de ese momento único que es la infancia.
¿Somos muy distintos vos y yo? Quizás, un poco.
Pero... ¿Y todos aquellos que no tuvieron nuestra suerte?
Allí se pone de manifiesto la empatía.
Porque puedo reclamar derechos para los homosexuales sin serlo.
Puedo reclamar mejores condiciones de vida para las empleadas domésticas sin serlo.
Puedo reclamar por muchos sectores cuyos derechos han sido vulnerados y no pertenecer a ninguno de ellos.
Repito: ESO es empatía.
Muchas veces he llegado al cuarto oscuro engañado por la pureza virginal sobre la que algunos intelectuales se montan, la torre de marfil desde la que pretenden hablar, que no es más que una forma de no embarrarse en política. Y la política es barro. No es sólo el voto, es defender tus convicciones todos los días. Podemos discutir métodos, planes, programas, estrategias, etc. pero no podemos hacerlo desde el odio y el rencor de clase. Porque muchas veces esa otredad es mucho más cercana a nuestra realidad de lo que creemos.
Podés acordar conmigo o no. Pero ahora contás con los elementos para que entiendas desde qué lugar hablo.
Por eso también, creo que las palabras de Jauretche resuenan con más fuerza que nunca: "Ignoran que la multitud no odia, odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras perder privilegios provoca rencor".
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19/11/15
12/10/12
500 años
500 años ha
Barbados hombres llegaban
Con la cruz sagrada a cuestas
Y empuñando sus espadas.
Recibidos como dioses
Por la absorta población,
Quiso el cruel destino
Que pueda más la ambición.
"¡Por la Corona y la Iglesia!"
A todo infiel aniquilaron,
Vejaron a sus mujeres
Y sus riquezas robaron.
Los ríos americanos
Teñidos de intenso rojo
Fueron los mudos testigos
De cotidianos despojos.
Colonización es igual
A desaparición de culturas,
A explotación de nativos,
A desenfrenada usura.
Descendiente de los barcos,
Indio por adopción,
Reivindica a nuestros muertos
por la "civilización".
Encuentro de dos culturas
Que nunca se pudo dar.
500 años después...
¿Puede seguir todo igual?
Roberto Ruiz - 1992
Barbados hombres llegaban
Con la cruz sagrada a cuestas
Y empuñando sus espadas.
Recibidos como dioses
Por la absorta población,
Quiso el cruel destino
Que pueda más la ambición.
"¡Por la Corona y la Iglesia!"
A todo infiel aniquilaron,
Vejaron a sus mujeres
Y sus riquezas robaron.
Los ríos americanos
Teñidos de intenso rojo
Fueron los mudos testigos
De cotidianos despojos.
Colonización es igual
A desaparición de culturas,
A explotación de nativos,
A desenfrenada usura.
Descendiente de los barcos,
Indio por adopción,
Reivindica a nuestros muertos
por la "civilización".
Encuentro de dos culturas
Que nunca se pudo dar.
500 años después...
¿Puede seguir todo igual?
Roberto Ruiz - 1992
2/4/12
Los soldaditos del sur
Hacía frío.
Era Viernes Santo.
Yo hacía un picado con punzón sobre la figura de un huevo de Pascua cuando mis padres me llamaron para ver la televisión. Estaba en 5º grado cuando la bandera argentina volvió a flamear en ese lugar. Un lugar extraño que comenzaron a decirme que nos pertenecía. Así fue como, a partir de ese día, mis maestras pasaron a ser "patriotas combatientes".
Tuvimos que aprender la geografía, la historia, el ecosistema de esas islas a las que no había oído nombrar antes y que me decían que eran nuestras. Tuvimos que aprender de memoria la "marcha de las Malvinas" que aún recuerdo con precisión. Y tras el comienzo de la Guerra tuvimos que aprender como cubrirnos ante la inminencia de un ataque aéreo...
Con sólo 10 años tuve que presenciar esa especie de reality en el que la Guerra se había transformado. Todo el mundo, en todos lados, todo el tiempo hablando de lo mismo.
Y yo, escribiendo cartas a los "soldaditos del sur"...

Era Viernes Santo.
Yo hacía un picado con punzón sobre la figura de un huevo de Pascua cuando mis padres me llamaron para ver la televisión. Estaba en 5º grado cuando la bandera argentina volvió a flamear en ese lugar. Un lugar extraño que comenzaron a decirme que nos pertenecía. Así fue como, a partir de ese día, mis maestras pasaron a ser "patriotas combatientes".
Tuvimos que aprender la geografía, la historia, el ecosistema de esas islas a las que no había oído nombrar antes y que me decían que eran nuestras. Tuvimos que aprender de memoria la "marcha de las Malvinas" que aún recuerdo con precisión. Y tras el comienzo de la Guerra tuvimos que aprender como cubrirnos ante la inminencia de un ataque aéreo...
Con sólo 10 años tuve que presenciar esa especie de reality en el que la Guerra se había transformado. Todo el mundo, en todos lados, todo el tiempo hablando de lo mismo.
Y yo, escribiendo cartas a los "soldaditos del sur"...
21/1/12
Acerca de la libertad
El otro día hablaba con un amigo de las connotaciones acerca de la libertad que todos hemos asimilado tras nuestro paso por la escuela. Sin duda esto fue motivo de discusión entre filósofos de todos los tiempos. Aclaro (por las dudas) que ninguno de los dos hemos ido a la facultad de Filosofía ni intentamos emular los raciocinios de Sartre, de Hegel, de Kant, de Leibniz, del Barón d’Holbach o de Hartmann. De hecho, conocer si podemos ser libres o no, creo que es lo menos que como individuos pensantes podemos hacer.
Desde pequeños nos han dicho que la libertad propia "empieza donde termina la libertad del otro". En este mundo globalizado ya no es así. Todo cambió en forma vehemente tras el 9/11. Y la libertad pasó a ser una utopía más.
De la peor manera nos hemos percatado de que la globalización es deshumanizante ya que antepone al mercado como ídolo al cual debemos adorar, haciendo una interpretación reduccionista o empobrecedora de la realidad y del ser humano. La racionalidad y el tipo de verdad en el que se basa posee una estructura utilitarista, no altruista (la verdad y la razón dependen de las ganancias); y acrítica y apologética o “idólatra” ante el poder financiero y la extensión globalizadora del consumismo y del mercado como fundamento del desarrollo global universal. En otras palabras resurge la mitología. El mito del mercado, básicamente, consiste en pensar que la realidad no es otra que la que se nos dice que es. Se nos presenta un nuevo infierno (el miedo es una herramienta al servicio del poder) la exclusión del bienestar: la pobreza y el sufrimiento.
Ante tal panorama distópico la libertad pasa a entenderse como la capacidad de adaptarse a la realidad que te ofrecen dentro de ciertos parámetros instituidos por el sistema. Dentro de estos parámetros se inscribe el cercenamiento y/o el condicionamiento de la realidad virtual ya que para pensar sin restricciones debemos tener libertad de opciones y ser libres para elegir. El paradigma de una internet libre está lentamente acercándose a su fin.
Muchos no logran comprender la extensión del proyecto de ley H.R. 3261 (suspendido momentáneamente) impulsado en los EE.UU. La realidad es que cualquier persona o empresa del mundo resultará afectada porque la mayoría de los servidores de Internet se encuentran en ese país de América del Norte. Es parte de un movimiento reaccionario que se ha evidenciado en leyes (como la ley Sinde en España) o en intentos de censura (el caso Taringa! en Argentina).
Sin embargo ante este avasallamiento varias voces se han alzado. El caso más emblemático es el del grupo de hackers Anonymous que ha lanzado un ataque a escala mundial. Si, como un T.E.G. virtual. Ellos la llaman "World War Web" (Guerra Mundial de la Red) parodiando el archiconocido "World Wide Web" (Red Global Mundial).
No sabemos como evolucionarán los sucesos pero mi amigo y yo ya hemos tomado partido. ¿Y vos?
Desde pequeños nos han dicho que la libertad propia "empieza donde termina la libertad del otro". En este mundo globalizado ya no es así. Todo cambió en forma vehemente tras el 9/11. Y la libertad pasó a ser una utopía más.
De la peor manera nos hemos percatado de que la globalización es deshumanizante ya que antepone al mercado como ídolo al cual debemos adorar, haciendo una interpretación reduccionista o empobrecedora de la realidad y del ser humano. La racionalidad y el tipo de verdad en el que se basa posee una estructura utilitarista, no altruista (la verdad y la razón dependen de las ganancias); y acrítica y apologética o “idólatra” ante el poder financiero y la extensión globalizadora del consumismo y del mercado como fundamento del desarrollo global universal. En otras palabras resurge la mitología. El mito del mercado, básicamente, consiste en pensar que la realidad no es otra que la que se nos dice que es. Se nos presenta un nuevo infierno (el miedo es una herramienta al servicio del poder) la exclusión del bienestar: la pobreza y el sufrimiento.
Ante tal panorama distópico la libertad pasa a entenderse como la capacidad de adaptarse a la realidad que te ofrecen dentro de ciertos parámetros instituidos por el sistema. Dentro de estos parámetros se inscribe el cercenamiento y/o el condicionamiento de la realidad virtual ya que para pensar sin restricciones debemos tener libertad de opciones y ser libres para elegir. El paradigma de una internet libre está lentamente acercándose a su fin.
Muchos no logran comprender la extensión del proyecto de ley H.R. 3261 (suspendido momentáneamente) impulsado en los EE.UU. La realidad es que cualquier persona o empresa del mundo resultará afectada porque la mayoría de los servidores de Internet se encuentran en ese país de América del Norte. Es parte de un movimiento reaccionario que se ha evidenciado en leyes (como la ley Sinde en España) o en intentos de censura (el caso Taringa! en Argentina).
Sin embargo ante este avasallamiento varias voces se han alzado. El caso más emblemático es el del grupo de hackers Anonymous que ha lanzado un ataque a escala mundial. Si, como un T.E.G. virtual. Ellos la llaman "World War Web" (Guerra Mundial de la Red) parodiando el archiconocido "World Wide Web" (Red Global Mundial).
No sabemos como evolucionarán los sucesos pero mi amigo y yo ya hemos tomado partido. ¿Y vos?
10/12/11
Escribiendo la historia
La concepción hobessiana nos habla del hombre como lobo del hombre y de la necesidad de renuncia a su deseo innato de satisfacción a través del imperio de la Ley. En nuestro país esa Ley siempre estuvo al servicio de los intereses de las minorías acomodadas dejando al resto como parias sin destino.
Pese a todo (y a todos) siempre me consideré un tipo de izquierda. Sí, como lo leen. Tuve la oportunidad de leer más de lo que se me ofrecía y pude elegir. Haciendo la salvedad de que soy parte de la generación que abrió los ojos a la vida política en plena democracia. La misma generación que peleó por lo que consideraba correcto, la que no fue asesinada pero que si fue invisibilizada.
No creo en aquellos muertos en vida que dicen que uno es de izquierda mientras es joven y que a medida que uno crece (y se va aburguesando) deja de serlo. No lo creo en absoluto.
Tengo recuerdos de plazas llenas de jóvenes que no eramos escuchados. De jóvenes que se comieron el verso de la salvación personal. De personas que sostenían que “algo habrán hecho” para desaparecer. De Madres que giraban en ronda cada jueves ante la indiferencia de los demás. De mujeres que accedían a ámbitos de poder y se asimilaban al contexto. De represores devenidos en gobernantes democráticos. De canciones que denunciaban y sólo servían para llenar charts pedorros.
Así fue como entre tanto tecnicismo nos olvidamos del amor. No sólo del amor entre dos personas, sino del amor hacia nuestros semejantes y hacia aquellos que estuvieron ocultos sin ocultarse. La solidaridad bien entendida (distinta de la caridad cristiana) es hija directa de ese amor. Si me permiten un eufemismo, he matado y he muerto por amor. He creído en la captación vaginal incluso más que en la captación discursiva. Le he tomado el pelo a la vida y me he quedado pelado. He sido encasillado porque siempre se hace eso con el que piensa diferente, pero ya no tengo miedo a ser nuevamente encasillado.
Hoy estoy emocionado. Nunca fui peronista, lo he dicho anteriormente, pero no puedo dejar de ver las cosas que se han hecho bien y las que aún faltan. Tampoco puedo dejar de pensar en todos los que no han podido ver este momento. Los desaparecidos, los exiliados, los que aún no recuperaron su historia, los que se han transformado en flores exánimes.
Siempre me dijeron que la historia se escribe en las calles y hoy las calles estaban repletas de gente. Que los chicos nos sigan cuestionando, que rompan todo, que no pierdan la alegría, ni la rebeldía, ni la voluntad de lucha. Voy a morir creyendo que otro mundo más justo, más solidario, más irreverente es posible. Aunque esa muerte impiadosa no me quitará la dicha de haber visto la llegada de tantos jóvenes a la política.
Brindo por eso.
Pese a todo (y a todos) siempre me consideré un tipo de izquierda. Sí, como lo leen. Tuve la oportunidad de leer más de lo que se me ofrecía y pude elegir. Haciendo la salvedad de que soy parte de la generación que abrió los ojos a la vida política en plena democracia. La misma generación que peleó por lo que consideraba correcto, la que no fue asesinada pero que si fue invisibilizada.
No creo en aquellos muertos en vida que dicen que uno es de izquierda mientras es joven y que a medida que uno crece (y se va aburguesando) deja de serlo. No lo creo en absoluto.
Tengo recuerdos de plazas llenas de jóvenes que no eramos escuchados. De jóvenes que se comieron el verso de la salvación personal. De personas que sostenían que “algo habrán hecho” para desaparecer. De Madres que giraban en ronda cada jueves ante la indiferencia de los demás. De mujeres que accedían a ámbitos de poder y se asimilaban al contexto. De represores devenidos en gobernantes democráticos. De canciones que denunciaban y sólo servían para llenar charts pedorros.
Así fue como entre tanto tecnicismo nos olvidamos del amor. No sólo del amor entre dos personas, sino del amor hacia nuestros semejantes y hacia aquellos que estuvieron ocultos sin ocultarse. La solidaridad bien entendida (distinta de la caridad cristiana) es hija directa de ese amor. Si me permiten un eufemismo, he matado y he muerto por amor. He creído en la captación vaginal incluso más que en la captación discursiva. Le he tomado el pelo a la vida y me he quedado pelado. He sido encasillado porque siempre se hace eso con el que piensa diferente, pero ya no tengo miedo a ser nuevamente encasillado.
Hoy estoy emocionado. Nunca fui peronista, lo he dicho anteriormente, pero no puedo dejar de ver las cosas que se han hecho bien y las que aún faltan. Tampoco puedo dejar de pensar en todos los que no han podido ver este momento. Los desaparecidos, los exiliados, los que aún no recuperaron su historia, los que se han transformado en flores exánimes.
Siempre me dijeron que la historia se escribe en las calles y hoy las calles estaban repletas de gente. Que los chicos nos sigan cuestionando, que rompan todo, que no pierdan la alegría, ni la rebeldía, ni la voluntad de lucha. Voy a morir creyendo que otro mundo más justo, más solidario, más irreverente es posible. Aunque esa muerte impiadosa no me quitará la dicha de haber visto la llegada de tantos jóvenes a la política.
Brindo por eso.
6/8/11
Crisis en EE. UU.
La crisis en los Estados Unidos de América es vista con sorna desde aquí. Es la primera vez que el gobierno yanki se ve tan vulnerable y mucha gente cree que, como un designio divino, están cosechando lo que han sembrado. El mundo está cambiando (no estoy muy seguro que sea para bien), Europa también está en crisis y el nuevo paradigma proviene del Extremo Oriente, más precisamente de la República Popular China con su comunismo de mercado (???).
Pero aquí lo más importante es que en esta crisis, como en todas las crisis, quienes realmente la padecen son los sectores más vulnerables. Desde los indignados de España, los manifestantes griegos o los nuevos homeless norteamericanos. En el caso específico de los EE.UU., ya no pueden exportar su crisis al patio trasero - léase América Latina - y por ende tienen que utilizar de válvula de descompresión a su propio pueblo. En vista de ello es que se está realizando un ajuste salvaje impulsado por el sector más conservador y reaccionario de la política norteamericana: el Partido Republicano, de donde han salido exponentes de la talla de George Bush - padre e hijo - , Ronald Reagan o Nelson Rockefeller.
No soy un conspiranoico pero debo admitir que muchas de las noticias que estoy leyendo han sido predichas en la película "Zeitgeist". Sólo espero que el desarrollo de los sucesos no llegue al extremo planteado en la misma.
Si no viste "Zeitgeist", o querés verla de nuevo acá está:
Pero aquí lo más importante es que en esta crisis, como en todas las crisis, quienes realmente la padecen son los sectores más vulnerables. Desde los indignados de España, los manifestantes griegos o los nuevos homeless norteamericanos. En el caso específico de los EE.UU., ya no pueden exportar su crisis al patio trasero - léase América Latina - y por ende tienen que utilizar de válvula de descompresión a su propio pueblo. En vista de ello es que se está realizando un ajuste salvaje impulsado por el sector más conservador y reaccionario de la política norteamericana: el Partido Republicano, de donde han salido exponentes de la talla de George Bush - padre e hijo - , Ronald Reagan o Nelson Rockefeller.
No soy un conspiranoico pero debo admitir que muchas de las noticias que estoy leyendo han sido predichas en la película "Zeitgeist". Sólo espero que el desarrollo de los sucesos no llegue al extremo planteado en la misma.
Si no viste "Zeitgeist", o querés verla de nuevo acá está:
25/5/11
¿Qué cosa es la Patria?
Según Wikipedia la Patria (del latín patrĭa, familia o clan patris, tierra paterna pater, padre) suele designar la tierra natal o adoptiva a la que un individuo se siente ligado por vínculos de diversa índole, como afectivos, culturales o históricos.
Pero, ¿qué es la patria? La patria vasca no reconoce un estado. La patria que sentían los judíos era Israel antes de su existencia como entidad política. Yugoslavia, un estado, contenía varias patrias, que se desmembraron. Lo mismo la URSS... Un estado es una organización política, que puede ser muy bien una imposición foránea. Los conceptos habituales 'patria común' y 'patria chica' aluden a situaciones de patrias cuya nación no se ha podido organizar en estado. Se trata de asimilarlo a un sentimiento nacional (refiriéndome a una comunidad con un pasado común, lenguaje, cultura...) cuando en realidad no es más que una imposición, en desmedro de diferentes naciones pre-existentes. El concepto de patria es corporalizable. Pero haber nacido en un lugar y participar de una cultura (un idioma, una idiosincrasia, un pensamiento armado sobre la base de determinadas lecturas) hace que el sentido gregario de los humanos te asimile a una patria, a una identidad geográfico-cultural.
Pero, ¿qué es la patria? Una entelequia de usos múltiples: acomodación simplista, refugio gregario, instrumento de manipulación, coartada de los poderes. Un amigo mío me decía que la patria es un concepto burgués impuesto por un estado capitalista. Que los obreros no deberían aceptar tal concepto que impide sentir al obrero de otro país como hermano. Porque ¿qué tienen en común un trabajador de una automotriz con el dueño de la misma? ¿Acaso no tiene más cosas en común con un trabajador automotriz boliviano, brasileño, griego? ¿O con cualquier otro trabajador, cualquiera sea su especialidad?
Pero, ¿qué es la patria? Según Francis Fukuyama, el gurú de los grandes centros económicos, es un concepto que ha perdido su vigencia en el marco del Nuevo Orden Mundial y de la tendencia de los países a organizarse en bloques económicos. Patria y Nación como conceptos obsoletos sostenidos solamente por grupos y organizaciones que no logran acoplarse a una idea “supranacional”…
Pero, ¿qué es la patria? No lo sé. Quizá la patria sea sólo aquel lugar ideal al que uno acude cuando ya no se siente uno. Esa especie de regazo materno que nos acaricia la cabeza y nos besa la frente. Quizá la patria sólo sean esos momentos en los que realmente somos y no “debemos ser”…
Pero, ¿qué es la patria? La patria vasca no reconoce un estado. La patria que sentían los judíos era Israel antes de su existencia como entidad política. Yugoslavia, un estado, contenía varias patrias, que se desmembraron. Lo mismo la URSS... Un estado es una organización política, que puede ser muy bien una imposición foránea. Los conceptos habituales 'patria común' y 'patria chica' aluden a situaciones de patrias cuya nación no se ha podido organizar en estado. Se trata de asimilarlo a un sentimiento nacional (refiriéndome a una comunidad con un pasado común, lenguaje, cultura...) cuando en realidad no es más que una imposición, en desmedro de diferentes naciones pre-existentes. El concepto de patria es corporalizable. Pero haber nacido en un lugar y participar de una cultura (un idioma, una idiosincrasia, un pensamiento armado sobre la base de determinadas lecturas) hace que el sentido gregario de los humanos te asimile a una patria, a una identidad geográfico-cultural.
Pero, ¿qué es la patria? Una entelequia de usos múltiples: acomodación simplista, refugio gregario, instrumento de manipulación, coartada de los poderes. Un amigo mío me decía que la patria es un concepto burgués impuesto por un estado capitalista. Que los obreros no deberían aceptar tal concepto que impide sentir al obrero de otro país como hermano. Porque ¿qué tienen en común un trabajador de una automotriz con el dueño de la misma? ¿Acaso no tiene más cosas en común con un trabajador automotriz boliviano, brasileño, griego? ¿O con cualquier otro trabajador, cualquiera sea su especialidad?
Pero, ¿qué es la patria? Según Francis Fukuyama, el gurú de los grandes centros económicos, es un concepto que ha perdido su vigencia en el marco del Nuevo Orden Mundial y de la tendencia de los países a organizarse en bloques económicos. Patria y Nación como conceptos obsoletos sostenidos solamente por grupos y organizaciones que no logran acoplarse a una idea “supranacional”…
Pero, ¿qué es la patria? No lo sé. Quizá la patria sea sólo aquel lugar ideal al que uno acude cuando ya no se siente uno. Esa especie de regazo materno que nos acaricia la cabeza y nos besa la frente. Quizá la patria sólo sean esos momentos en los que realmente somos y no “debemos ser”…
6/2/11
La coprolalia nacional
Según el DRAE (el diccionario de la Real Academia Española) la coprolalia es la "tendencia patológica a proferir obscenidades". Como enfermedad, su comprobación más evidente es el síndrome de Tourette.
En este país, con el flagelo de esta especie de pandemia, estamos acostumbrados a escuchar los improperios más disímiles. Dichos exabruptos, en general, son la manifestación de cierto desengaño, abatimiento o frustración.
Aunque los insultos que me molestan sobremanera son aquellos que son producto de actos de vileza, como la discriminación, o esos otros que son la respuesta refleja frente a la escasez de argumentos, como cuando alguien no puede refutar nada con cierta altura. Obviamente no soy un ser extraterrestre y caigo continuamente en este error. Pero puedo verlo en perspectiva y me exijo a encontrar las palabras adecuadas en una discusión.
¿Cuántos más serán capaces de esta autoexigencia?
Después de todo tenemos un idioma riquísimo en vocablos y, tal como dijera un estimado amigo mío, "hablar bien no cuesta un carajo".
En este país, con el flagelo de esta especie de pandemia, estamos acostumbrados a escuchar los improperios más disímiles. Dichos exabruptos, en general, son la manifestación de cierto desengaño, abatimiento o frustración.
Aunque los insultos que me molestan sobremanera son aquellos que son producto de actos de vileza, como la discriminación, o esos otros que son la respuesta refleja frente a la escasez de argumentos, como cuando alguien no puede refutar nada con cierta altura. Obviamente no soy un ser extraterrestre y caigo continuamente en este error. Pero puedo verlo en perspectiva y me exijo a encontrar las palabras adecuadas en una discusión.
¿Cuántos más serán capaces de esta autoexigencia?
Después de todo tenemos un idioma riquísimo en vocablos y, tal como dijera un estimado amigo mío, "hablar bien no cuesta un carajo".
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