Deseo y posesión.
Fantasía y obtención.
Un mundo regido por la saciedad
del placer súbito.
Corramos tras lo nuevo.
Lo viejo, muerto está.
Un daltonismo intelectual
muestra todo en tonos rosa.
Un onanismo intelectual
que aniquila conciencias.
Y sin querer somos animales felices
revolcándonos en la mugre.
Destilando ilusiones
adaptadas a un nuevo envase.
Mostrando entradas con la etiqueta joven. Mostrar todas las entradas
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19/11/15
2/4/12
Los soldaditos del sur
Hacía frío.
Era Viernes Santo.
Yo hacía un picado con punzón sobre la figura de un huevo de Pascua cuando mis padres me llamaron para ver la televisión. Estaba en 5º grado cuando la bandera argentina volvió a flamear en ese lugar. Un lugar extraño que comenzaron a decirme que nos pertenecía. Así fue como, a partir de ese día, mis maestras pasaron a ser "patriotas combatientes".
Tuvimos que aprender la geografía, la historia, el ecosistema de esas islas a las que no había oído nombrar antes y que me decían que eran nuestras. Tuvimos que aprender de memoria la "marcha de las Malvinas" que aún recuerdo con precisión. Y tras el comienzo de la Guerra tuvimos que aprender como cubrirnos ante la inminencia de un ataque aéreo...
Con sólo 10 años tuve que presenciar esa especie de reality en el que la Guerra se había transformado. Todo el mundo, en todos lados, todo el tiempo hablando de lo mismo.
Y yo, escribiendo cartas a los "soldaditos del sur"...

Era Viernes Santo.
Yo hacía un picado con punzón sobre la figura de un huevo de Pascua cuando mis padres me llamaron para ver la televisión. Estaba en 5º grado cuando la bandera argentina volvió a flamear en ese lugar. Un lugar extraño que comenzaron a decirme que nos pertenecía. Así fue como, a partir de ese día, mis maestras pasaron a ser "patriotas combatientes".
Tuvimos que aprender la geografía, la historia, el ecosistema de esas islas a las que no había oído nombrar antes y que me decían que eran nuestras. Tuvimos que aprender de memoria la "marcha de las Malvinas" que aún recuerdo con precisión. Y tras el comienzo de la Guerra tuvimos que aprender como cubrirnos ante la inminencia de un ataque aéreo...
Con sólo 10 años tuve que presenciar esa especie de reality en el que la Guerra se había transformado. Todo el mundo, en todos lados, todo el tiempo hablando de lo mismo.
Y yo, escribiendo cartas a los "soldaditos del sur"...
10/12/11
Escribiendo la historia
La concepción hobessiana nos habla del hombre como lobo del hombre y de la necesidad de renuncia a su deseo innato de satisfacción a través del imperio de la Ley. En nuestro país esa Ley siempre estuvo al servicio de los intereses de las minorías acomodadas dejando al resto como parias sin destino.
Pese a todo (y a todos) siempre me consideré un tipo de izquierda. Sí, como lo leen. Tuve la oportunidad de leer más de lo que se me ofrecía y pude elegir. Haciendo la salvedad de que soy parte de la generación que abrió los ojos a la vida política en plena democracia. La misma generación que peleó por lo que consideraba correcto, la que no fue asesinada pero que si fue invisibilizada.
No creo en aquellos muertos en vida que dicen que uno es de izquierda mientras es joven y que a medida que uno crece (y se va aburguesando) deja de serlo. No lo creo en absoluto.
Tengo recuerdos de plazas llenas de jóvenes que no eramos escuchados. De jóvenes que se comieron el verso de la salvación personal. De personas que sostenían que “algo habrán hecho” para desaparecer. De Madres que giraban en ronda cada jueves ante la indiferencia de los demás. De mujeres que accedían a ámbitos de poder y se asimilaban al contexto. De represores devenidos en gobernantes democráticos. De canciones que denunciaban y sólo servían para llenar charts pedorros.
Así fue como entre tanto tecnicismo nos olvidamos del amor. No sólo del amor entre dos personas, sino del amor hacia nuestros semejantes y hacia aquellos que estuvieron ocultos sin ocultarse. La solidaridad bien entendida (distinta de la caridad cristiana) es hija directa de ese amor. Si me permiten un eufemismo, he matado y he muerto por amor. He creído en la captación vaginal incluso más que en la captación discursiva. Le he tomado el pelo a la vida y me he quedado pelado. He sido encasillado porque siempre se hace eso con el que piensa diferente, pero ya no tengo miedo a ser nuevamente encasillado.
Hoy estoy emocionado. Nunca fui peronista, lo he dicho anteriormente, pero no puedo dejar de ver las cosas que se han hecho bien y las que aún faltan. Tampoco puedo dejar de pensar en todos los que no han podido ver este momento. Los desaparecidos, los exiliados, los que aún no recuperaron su historia, los que se han transformado en flores exánimes.
Siempre me dijeron que la historia se escribe en las calles y hoy las calles estaban repletas de gente. Que los chicos nos sigan cuestionando, que rompan todo, que no pierdan la alegría, ni la rebeldía, ni la voluntad de lucha. Voy a morir creyendo que otro mundo más justo, más solidario, más irreverente es posible. Aunque esa muerte impiadosa no me quitará la dicha de haber visto la llegada de tantos jóvenes a la política.
Brindo por eso.
Pese a todo (y a todos) siempre me consideré un tipo de izquierda. Sí, como lo leen. Tuve la oportunidad de leer más de lo que se me ofrecía y pude elegir. Haciendo la salvedad de que soy parte de la generación que abrió los ojos a la vida política en plena democracia. La misma generación que peleó por lo que consideraba correcto, la que no fue asesinada pero que si fue invisibilizada.
No creo en aquellos muertos en vida que dicen que uno es de izquierda mientras es joven y que a medida que uno crece (y se va aburguesando) deja de serlo. No lo creo en absoluto.
Tengo recuerdos de plazas llenas de jóvenes que no eramos escuchados. De jóvenes que se comieron el verso de la salvación personal. De personas que sostenían que “algo habrán hecho” para desaparecer. De Madres que giraban en ronda cada jueves ante la indiferencia de los demás. De mujeres que accedían a ámbitos de poder y se asimilaban al contexto. De represores devenidos en gobernantes democráticos. De canciones que denunciaban y sólo servían para llenar charts pedorros.
Así fue como entre tanto tecnicismo nos olvidamos del amor. No sólo del amor entre dos personas, sino del amor hacia nuestros semejantes y hacia aquellos que estuvieron ocultos sin ocultarse. La solidaridad bien entendida (distinta de la caridad cristiana) es hija directa de ese amor. Si me permiten un eufemismo, he matado y he muerto por amor. He creído en la captación vaginal incluso más que en la captación discursiva. Le he tomado el pelo a la vida y me he quedado pelado. He sido encasillado porque siempre se hace eso con el que piensa diferente, pero ya no tengo miedo a ser nuevamente encasillado.
Hoy estoy emocionado. Nunca fui peronista, lo he dicho anteriormente, pero no puedo dejar de ver las cosas que se han hecho bien y las que aún faltan. Tampoco puedo dejar de pensar en todos los que no han podido ver este momento. Los desaparecidos, los exiliados, los que aún no recuperaron su historia, los que se han transformado en flores exánimes.
Siempre me dijeron que la historia se escribe en las calles y hoy las calles estaban repletas de gente. Que los chicos nos sigan cuestionando, que rompan todo, que no pierdan la alegría, ni la rebeldía, ni la voluntad de lucha. Voy a morir creyendo que otro mundo más justo, más solidario, más irreverente es posible. Aunque esa muerte impiadosa no me quitará la dicha de haber visto la llegada de tantos jóvenes a la política.
Brindo por eso.
21/11/11
El Metal fuera de Occidente
El Heavy Metal (y sus variantes: Grind, Death, Black, Trash, Power, Gothic, etc.) han sufrido siempre el mote de "música satánica" o de "música pro-yanqui". Sin embargo existen muchas bandas, a lo largo y ancho del mundo, que lo han utilizado como una expresión visceral de su realidad. Todo aquel que esté mínimamente familiarizado con este estilo conoce grupos que no son estadounidenses ni británicos (que son los más conocidos). Pero leyendo cosas en internet me encontré con la historia de una banda iraquí que sufrió la persecución del régimen por "escuchar música occidental". Su nombre es Acrassicauda - apodada el Escorpión de Bagdad - que ha tenido que vender todas sus posesiones no esenciales (CDs, cintas, remeras) para poder así, mudarse de sitio, luego de recibir serias amenazas (y sabemos que las amenazas en Irak son cosa seria). Su historia es tan increíble que se ha filmado un documental que fue premiado en el Festival de Filmes de Toronto en 2007.
Aunque lo que más me llamó la atención de algunos grupos heavy de Medio Oriente fue su capacidad para insertar elementos nativos (instrumentos, tipos de entonación) en su música, sé que su verdadera razón de existir es mostrar toda su impotencia por las sociedades donde les toca vivir.
Todos conocemos las historias de los que mueren en nombre de Allah, a quienes se les llama mártires. Y hay también quienes van a la cárcel en nombre del Metal. Son encarcelados por adorar al diablo. Si llevan el pelo largo, se les corta el pelo en el calabozo, como mínimo.
En Egipto la situación dista un poco y al igual que en otros países musulmanes tienen una situación política más “abierta” y existen recitales con todas las licencias. Sin embargo no pueden librarse de que se infiltre la policía secreta… por si las moscas. Quizás lo más interesante sea la presencia de mujeres metaleras, quienes más allá de su situación inferior en el mundo islámico combinan su velo con música extrema; y, por otra parte no tan alejada de este mismo tema, la manera en que conviven el Metal con el Islam. Hay muchísimas jóvenes con el hijab o velo islámico que agitan sus cabezas como auténticas metaleras: son las muhajababes, El término muhajabe se utiliza para describir a una mujer que lleva el velo y se atiene a las normas de la hiyab. Muhajababe, como se pueden imaginar, es simplemente un acrónimo de este término y "babe", una palabra usada para describir a las mujeres atractivas en muchas culturas. Las muhajababes se pueden vestir con una amplia gama de otras prendas que no pueden ser inmediatamente vinculadas con la tradición musulmana.
Massive Scar Era es el primer grupo egipcio formado sólo por mujeres. Y Sherine, la cantante, los sorprendería con su brutal voz.
Y, ¿el sexo, el alcohol, las drogas y el rock'n'roll? Existe todo eso aunque la pena por consumo de drogas es durísima en estos países y puede llegar al azotamiento y a la muerte. El alcohol es más accesible, no está prohibido en Egipto (ni en otros países); incluso en los lugares más fundamentalistas es posible encontrarlo. En cuanto al sexo… creo que los metaleros queman más energía agitando su cabeza mientras escuchan extasiados su música.
De todos modos, la música metal es haram. Es considerada música del Mal, está prohibida por la religión. Ni mencionar cabe lo de llevar camisetas, pantalones y melenas que se relacionen con este género musical, no obstante hay quienes se atreven. La cuestión es que, allá por los años 90, hubo en Egipto una especie de movimiento satánico que vino de Occidente y comenzó a montar fiestas y recitales privados. Las autoridades los detuvieron y echaron la culpa, una vez más, a la mala influencia occidental, la globalización de los ateos, el peligro de Internet y de la televisión por satélite –aunque luego ellos tengan más hogares con conexión a internet y satélite que cualquier país de Europa-.
Así fue como me topé en Youtube con bandas de Irán como Aliaj, de Turquía como Mezarkabul, de Arabia Saudita como Nervecell e incluso de Bangladesh como Chthonic o de Afganistán como Al Qaynah (aparecida tras la caída del régimen talibán). Incluso pude averiguar que existe un festival, el Desert Rock Festival en Dubai, donde se dan cita muchas de las bandas de la región junto a otras conocidísimas como Metallica, Testament o Arch Enemy. Incluso se ha editado un libro sobre Islam y Heavy Metal escrito por Mark LeVine, el líder de la nueva generación de estudiantes del Moderno Medio Oriente y el Islam, educado en EE.UU.
En Israel el grupo más emblemático es Orphaned Land considerada la banda fundacional del Metal Oriental ya que fusiona la música folk de Oriente Medio y el mundo árabe con riffs de guitarras y doble bombo. Es impresionante la presencia de su cantante masculino, Kobi Farhi, quien nos recuerda a un Jesús moderno. La mística del grupo está enlazada con las 3 religiones fundamentales que se practican en Israel – Judaísmo, Cristianismo e Islamismo – aunque a través de ello intenten una suerte de descripción de la situación del país en la actualidad.
Quise ir más allá y me pregunté que pasará con los grupos que viven en otro tipo de regímenes que no tienen una base religiosa como la de los países de Medio Oriente. ¿Qué movimiento heavy hay en China (paradigma del Nuevo Orden Mundial)? ¿Qué pasará en Cuba (un gobierno comunista deformado)?.
En China, más allá de sus beneficios como “comunismo de mercado”, el Metal aún es perseguido por esta cuestión de la transculturización. Aún así han proliferado distintos grupos de rock y de metal que nada tienen que envidiarle a los de Occidente. El grupo más emblemático, Tang Dinasty, es considerado el primero en su tipo en China y quien abrió el camino a los demás. Su canción más conocida, A dream return to Tang Dinasty, habla acerca de la historia de los períodos más prósperos del país: el de la Dinastía Tang, en respuesta (quizás un tanto nacionalista) a la globalización.
En Cuba la situación es aún más dramática puesto que no existen canales de difusión de la obra de estos artistas, mayoritariamente en contra del castrismo. Es algo cuasi-clandestino que sobrevive gracias a internet, en especial a una página que se ha tomado el trabajo de recopilar lo que se está haciendo allí. Una de las bandas con más convocatoria en la isla es Médula.
Es obvio que la música, al evitar ser un mero medio de supervivencia, inclina a sus ejecutantes a tomar una postura evidente frente a la realidad que les toca vivir. Como dijo Fela Kuti, un músico nigeriano ya fallecido tras ser perseguido durante años por el gobierno de su país debido a su lucha por los derechos civiles, “La música es el arma del futuro”.
Aunque lo que más me llamó la atención de algunos grupos heavy de Medio Oriente fue su capacidad para insertar elementos nativos (instrumentos, tipos de entonación) en su música, sé que su verdadera razón de existir es mostrar toda su impotencia por las sociedades donde les toca vivir.
Todos conocemos las historias de los que mueren en nombre de Allah, a quienes se les llama mártires. Y hay también quienes van a la cárcel en nombre del Metal. Son encarcelados por adorar al diablo. Si llevan el pelo largo, se les corta el pelo en el calabozo, como mínimo.
En Egipto la situación dista un poco y al igual que en otros países musulmanes tienen una situación política más “abierta” y existen recitales con todas las licencias. Sin embargo no pueden librarse de que se infiltre la policía secreta… por si las moscas. Quizás lo más interesante sea la presencia de mujeres metaleras, quienes más allá de su situación inferior en el mundo islámico combinan su velo con música extrema; y, por otra parte no tan alejada de este mismo tema, la manera en que conviven el Metal con el Islam. Hay muchísimas jóvenes con el hijab o velo islámico que agitan sus cabezas como auténticas metaleras: son las muhajababes, El término muhajabe se utiliza para describir a una mujer que lleva el velo y se atiene a las normas de la hiyab. Muhajababe, como se pueden imaginar, es simplemente un acrónimo de este término y "babe", una palabra usada para describir a las mujeres atractivas en muchas culturas. Las muhajababes se pueden vestir con una amplia gama de otras prendas que no pueden ser inmediatamente vinculadas con la tradición musulmana.
Massive Scar Era es el primer grupo egipcio formado sólo por mujeres. Y Sherine, la cantante, los sorprendería con su brutal voz.
Y, ¿el sexo, el alcohol, las drogas y el rock'n'roll? Existe todo eso aunque la pena por consumo de drogas es durísima en estos países y puede llegar al azotamiento y a la muerte. El alcohol es más accesible, no está prohibido en Egipto (ni en otros países); incluso en los lugares más fundamentalistas es posible encontrarlo. En cuanto al sexo… creo que los metaleros queman más energía agitando su cabeza mientras escuchan extasiados su música.
De todos modos, la música metal es haram. Es considerada música del Mal, está prohibida por la religión. Ni mencionar cabe lo de llevar camisetas, pantalones y melenas que se relacionen con este género musical, no obstante hay quienes se atreven. La cuestión es que, allá por los años 90, hubo en Egipto una especie de movimiento satánico que vino de Occidente y comenzó a montar fiestas y recitales privados. Las autoridades los detuvieron y echaron la culpa, una vez más, a la mala influencia occidental, la globalización de los ateos, el peligro de Internet y de la televisión por satélite –aunque luego ellos tengan más hogares con conexión a internet y satélite que cualquier país de Europa-.
Así fue como me topé en Youtube con bandas de Irán como Aliaj, de Turquía como Mezarkabul, de Arabia Saudita como Nervecell e incluso de Bangladesh como Chthonic o de Afganistán como Al Qaynah (aparecida tras la caída del régimen talibán). Incluso pude averiguar que existe un festival, el Desert Rock Festival en Dubai, donde se dan cita muchas de las bandas de la región junto a otras conocidísimas como Metallica, Testament o Arch Enemy. Incluso se ha editado un libro sobre Islam y Heavy Metal escrito por Mark LeVine, el líder de la nueva generación de estudiantes del Moderno Medio Oriente y el Islam, educado en EE.UU.
En Israel el grupo más emblemático es Orphaned Land considerada la banda fundacional del Metal Oriental ya que fusiona la música folk de Oriente Medio y el mundo árabe con riffs de guitarras y doble bombo. Es impresionante la presencia de su cantante masculino, Kobi Farhi, quien nos recuerda a un Jesús moderno. La mística del grupo está enlazada con las 3 religiones fundamentales que se practican en Israel – Judaísmo, Cristianismo e Islamismo – aunque a través de ello intenten una suerte de descripción de la situación del país en la actualidad.
Quise ir más allá y me pregunté que pasará con los grupos que viven en otro tipo de regímenes que no tienen una base religiosa como la de los países de Medio Oriente. ¿Qué movimiento heavy hay en China (paradigma del Nuevo Orden Mundial)? ¿Qué pasará en Cuba (un gobierno comunista deformado)?.
En China, más allá de sus beneficios como “comunismo de mercado”, el Metal aún es perseguido por esta cuestión de la transculturización. Aún así han proliferado distintos grupos de rock y de metal que nada tienen que envidiarle a los de Occidente. El grupo más emblemático, Tang Dinasty, es considerado el primero en su tipo en China y quien abrió el camino a los demás. Su canción más conocida, A dream return to Tang Dinasty, habla acerca de la historia de los períodos más prósperos del país: el de la Dinastía Tang, en respuesta (quizás un tanto nacionalista) a la globalización.
En Cuba la situación es aún más dramática puesto que no existen canales de difusión de la obra de estos artistas, mayoritariamente en contra del castrismo. Es algo cuasi-clandestino que sobrevive gracias a internet, en especial a una página que se ha tomado el trabajo de recopilar lo que se está haciendo allí. Una de las bandas con más convocatoria en la isla es Médula.
Es obvio que la música, al evitar ser un mero medio de supervivencia, inclina a sus ejecutantes a tomar una postura evidente frente a la realidad que les toca vivir. Como dijo Fela Kuti, un músico nigeriano ya fallecido tras ser perseguido durante años por el gobierno de su país debido a su lucha por los derechos civiles, “La música es el arma del futuro”.
19/10/11
40
Cuatro veces diez
Diez veces cuatro
Mi rostro, el mapa de mi existir
Sonrisa orogénica
Hacia el este, un corazón con jardines florecidos
En el centro, polución
Al norte, la laguna seca de mis ojos
Más allá, las luces de mi razón
Y en el sur, la península, capital de la pasión
Cuatro veces diez
Diez veces cuatro

Diez veces cuatro
Mi rostro, el mapa de mi existir
Sonrisa orogénica
Hacia el este, un corazón con jardines florecidos
En el centro, polución
Al norte, la laguna seca de mis ojos
Más allá, las luces de mi razón
Y en el sur, la península, capital de la pasión
Cuatro veces diez
Diez veces cuatro
4/10/11
N.D.R.
Un nombre.
Cinco letras.
Nada es tan simple como parece.
Un prisma vivificante
que acrecienta mi luz tenue
y la transforma en arcoiris.
Un lívido arcoiris
que pincela mis claroscuros.
¿Cómo explicar este maremagnum,
este narcótico que me acelera?
¿Cómo explicar lo aleatorio,
si es que existe?
Un glaciar que se convirtió en corazón.
Una coraza, en piel.
Jamás pensé en sentir esto otra vez.
Nunca imaginé que lo que buscaba estaba cerca.
Tus ojos penetraron en mí.
Tus manos hallaron la clave secreta.
Y volvió a correr la sangre dentro de mí.
Ahora vuelvo a batallar por lo que quiero ser.
Por lo que quiero ver.
Por lo que quiero.
Cinco letras.
Nada es tan simple como parece.
Un prisma vivificante
que acrecienta mi luz tenue
y la transforma en arcoiris.
Un lívido arcoiris
que pincela mis claroscuros.
¿Cómo explicar este maremagnum,
este narcótico que me acelera?
¿Cómo explicar lo aleatorio,
si es que existe?
Un glaciar que se convirtió en corazón.
Una coraza, en piel.
Jamás pensé en sentir esto otra vez.
Nunca imaginé que lo que buscaba estaba cerca.
Tus ojos penetraron en mí.
Tus manos hallaron la clave secreta.
Y volvió a correr la sangre dentro de mí.
Ahora vuelvo a batallar por lo que quiero ser.
Por lo que quiero ver.
Por lo que quiero.
20/7/11
Día del amigo
A propósito del día que se festeja hoy, el popular Día del Amigo, he reflexionado sobre algunas observaciones que debo dar a conocer de alguna manera, porque si algo que quiere salir queda adentro, hace mal, vió?
La gente que le dice "Feliz día del amigo" a cualquiera. Estaba volviendo del kiosco, donde fui a abastecerme de cigarrillos, cuando escuché el consabido saludo. Hice memoria durante dos segundos y no, no recordé tener ningún vecino que, subitamente, se haya hecho AMIGO mío. Cuando me dí vuelta, era el carnicero quien me saludaba, con la misma cara que pone al baldear la vereda o al cobrar: su sonrisa falsa, la misma que usa con los otros para hablar mal de cualquiera. "Gracias", le dije, sin ningún "igualmente" o "para vos también" que dé lugar a confusiones.
Al rato, cuando viajaba en colectivo, un señor con muchísimos años de vida y de aportes, se puso a hablarme. Él sentado, yo parado. Merece un paréntesis el hecho de que SIEMPRE, en todo momento y lugar, alguien se pone a hablarme, sea para hablar del clima, preguntarme la hora o alguna dirección. Después de contar gran parte de su vida, de recitar poesía en italiano y español y de contar que tenía un amigo que era mucho más groso que Borges y Cortázar juntos, se bajó sin olvidar de decirme "Feliz día del amigo".
Hoy, cuando abrí mi cuenta de Facebook, esa en la que tengo casi 300 amigos, tenía algún que otro saludo. Yo pensaba (hasta no hace mucho y de manera ingenua) que si algo salía en internet era cierto, pero me di cuenta que el "amigos" de Facebook tiene la misma categoría que el "amigos" del carnicero o del viejito anecdotario. Aún así hice y recibí muchos saludos, la mayoría por mensaje de texto. Y me dí cuenta de que ahora ni siquiera se envían mensajes personalizados, y se opta por las cadenas de sms que suelen decir, caracteres más, caracteres menos "Felz dia p ms amgs a pesar d no verns 100pre cuentan conmg 1 bso los kiero". Pero eso no lo critico, es una forma de acercamiento en estos tiempos en que nadie tiene tiempo para acercarse a nadie.
Curiosos son también los avisos que intentan impulsar las ventas de todo tipo de productos con motivo de este día. Si hay amigos que hagan ese tipo de regalos, quiero conocerlos para ir, lentamente, entablando una linda y sana amistad, llena de obsequios e intereses comunes. Con este argumento no me costaría tanto decir "igualmente".
La gente que le dice "Feliz día del amigo" a cualquiera. Estaba volviendo del kiosco, donde fui a abastecerme de cigarrillos, cuando escuché el consabido saludo. Hice memoria durante dos segundos y no, no recordé tener ningún vecino que, subitamente, se haya hecho AMIGO mío. Cuando me dí vuelta, era el carnicero quien me saludaba, con la misma cara que pone al baldear la vereda o al cobrar: su sonrisa falsa, la misma que usa con los otros para hablar mal de cualquiera. "Gracias", le dije, sin ningún "igualmente" o "para vos también" que dé lugar a confusiones.
Al rato, cuando viajaba en colectivo, un señor con muchísimos años de vida y de aportes, se puso a hablarme. Él sentado, yo parado. Merece un paréntesis el hecho de que SIEMPRE, en todo momento y lugar, alguien se pone a hablarme, sea para hablar del clima, preguntarme la hora o alguna dirección. Después de contar gran parte de su vida, de recitar poesía en italiano y español y de contar que tenía un amigo que era mucho más groso que Borges y Cortázar juntos, se bajó sin olvidar de decirme "Feliz día del amigo".
Hoy, cuando abrí mi cuenta de Facebook, esa en la que tengo casi 300 amigos, tenía algún que otro saludo. Yo pensaba (hasta no hace mucho y de manera ingenua) que si algo salía en internet era cierto, pero me di cuenta que el "amigos" de Facebook tiene la misma categoría que el "amigos" del carnicero o del viejito anecdotario. Aún así hice y recibí muchos saludos, la mayoría por mensaje de texto. Y me dí cuenta de que ahora ni siquiera se envían mensajes personalizados, y se opta por las cadenas de sms que suelen decir, caracteres más, caracteres menos "Felz dia p ms amgs a pesar d no verns 100pre cuentan conmg 1 bso los kiero". Pero eso no lo critico, es una forma de acercamiento en estos tiempos en que nadie tiene tiempo para acercarse a nadie.
Curiosos son también los avisos que intentan impulsar las ventas de todo tipo de productos con motivo de este día. Si hay amigos que hagan ese tipo de regalos, quiero conocerlos para ir, lentamente, entablando una linda y sana amistad, llena de obsequios e intereses comunes. Con este argumento no me costaría tanto decir "igualmente".
8/1/11
Nos vamos poniendo tecnos
Eso dijo Luca Prodan alguna vez parafraseando a Pablo Milanés. Ante cada nueva maravilla tecnológica nos quedamos embelesados y, casi sin querer, nos trasladamos automáticamente a la época en que tales cosas eran propias de un relato de ciencia ficción. El mundo avanza y junto a él, avanzan también las manecillas del reloj. Sí, también las de nuestro reloj interno. ¡Y es que cuesta tanto digerir que el tiempo sea tan impiadoso! Soy parte de ese sector etario demasiado joven para pensar en la jubilación y demasiado viejo para trabajar de cadete. Soy parte de ese sector que los economistas denominan como "netamente productivo".
Sin embargo, me dí cuenta de lo fácil que puede resultar calcular cuán viejos estamos. Y no hablo de edades cronológicas, ni imposibilidades físicas. Hablo de relaciones sociales. Ustedes dirán ¿y cómo es eso? Bueno, es que las relaciones que entablamos con quienes nos rodean (y con el mundo en sí) van cambiando de manera casi imperceptible.
De repente, un día nos despertamos y ya no nos causa placer tomar vino o cerveza sentados en el cordón de la vereda. Preferimos sentarnos a la mesa de cualquier bar (medianamente normal) y degustar el sabor de lo que estamos bebiendo, además de detenernos justo antes de transformarnos en seres antropomorfos hostiles.
Pasa algo parecido en los recitales. Ya no hacemos un pogo exacerbado. Ya no estamos sudando y sufriendo contra la valla de contención frente al escenario. Y no es por aburridos. Es que ya no nos bancamos estar dos horas oliendo el sudor de un tipo al que jamás volveremos a ver. Disfrutamos de la música sin exacerbarnos, lo que justamente significa "disfrutarla".
Otra característica que se trastoca es que cuando vamos a los cumpleaños de nuestros amigos, la gran mayoría de ellos llega acompañado. Y no hablo sólo de esposa, mujer o amante sino que muchas veces también lo hacen acompañados de sus hijos. Es entonces cuando ya no hablamos de "nosotros" sino de "ellos", de esos pequeños seres que colman nuestros días con palabras como pañales, juguetes, colegio, vacunas, etc.
El siguiente ítem es la cuestión laboral. Cuando surge este tema es cuando todos intentan demostrar que sus respectivos jefes son las peores personas del mundo. A medida que se suceden las exposiciones de cada uno, el siguiente redobla la apuesta agregando un tinte aún más dramático al relato anterior. Esto se exacerba a su máxima potencia si hay alguien que esté en una empresa familiar... Pero yo no estoy aquí para defender a los patrones. En absoluto. Es como una vez me dijo un amigo: No hay patrones buenos, el único patrón bueno es el que está finado.
Aún así, y a pesar de todo y de todos, seguimos siendo niños que se ríen de cosas estúpidas, adolescentes que se rebelan ante lo injusto. Porque nuestra esencia sigue siendo la misma. Pero si cometemos el error de matar a ese niño, a ese adolescente interior, nos convertimos en nada. O como diría Hegel :"La verdad no es el ser ni la nada, sino el hecho de que el ser se convierta o, mejor, se haya convertido en nada".
Sin embargo, me dí cuenta de lo fácil que puede resultar calcular cuán viejos estamos. Y no hablo de edades cronológicas, ni imposibilidades físicas. Hablo de relaciones sociales. Ustedes dirán ¿y cómo es eso? Bueno, es que las relaciones que entablamos con quienes nos rodean (y con el mundo en sí) van cambiando de manera casi imperceptible.
De repente, un día nos despertamos y ya no nos causa placer tomar vino o cerveza sentados en el cordón de la vereda. Preferimos sentarnos a la mesa de cualquier bar (medianamente normal) y degustar el sabor de lo que estamos bebiendo, además de detenernos justo antes de transformarnos en seres antropomorfos hostiles.
Pasa algo parecido en los recitales. Ya no hacemos un pogo exacerbado. Ya no estamos sudando y sufriendo contra la valla de contención frente al escenario. Y no es por aburridos. Es que ya no nos bancamos estar dos horas oliendo el sudor de un tipo al que jamás volveremos a ver. Disfrutamos de la música sin exacerbarnos, lo que justamente significa "disfrutarla".
Otra característica que se trastoca es que cuando vamos a los cumpleaños de nuestros amigos, la gran mayoría de ellos llega acompañado. Y no hablo sólo de esposa, mujer o amante sino que muchas veces también lo hacen acompañados de sus hijos. Es entonces cuando ya no hablamos de "nosotros" sino de "ellos", de esos pequeños seres que colman nuestros días con palabras como pañales, juguetes, colegio, vacunas, etc.
El siguiente ítem es la cuestión laboral. Cuando surge este tema es cuando todos intentan demostrar que sus respectivos jefes son las peores personas del mundo. A medida que se suceden las exposiciones de cada uno, el siguiente redobla la apuesta agregando un tinte aún más dramático al relato anterior. Esto se exacerba a su máxima potencia si hay alguien que esté en una empresa familiar... Pero yo no estoy aquí para defender a los patrones. En absoluto. Es como una vez me dijo un amigo: No hay patrones buenos, el único patrón bueno es el que está finado.
Aún así, y a pesar de todo y de todos, seguimos siendo niños que se ríen de cosas estúpidas, adolescentes que se rebelan ante lo injusto. Porque nuestra esencia sigue siendo la misma. Pero si cometemos el error de matar a ese niño, a ese adolescente interior, nos convertimos en nada. O como diría Hegel :"La verdad no es el ser ni la nada, sino el hecho de que el ser se convierta o, mejor, se haya convertido en nada".
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