Mostrando entradas con la etiqueta Insultos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Insultos. Mostrar todas las entradas

18/11/15

Papeles

Un hombre parado en la esquina.
Gesto adusto.
Al pasar a su lado. y sin mediar palabra, me extiende su mano.
Pensé que se había equivocado de persona, pero no.
El movimiento veloz de su mano iba en mi dirección.
Sin cambiar su estampa me ofrece un volante.
Lo leo, lo arrugo y lo arrojo lejos de mí.
Me sentí injuriado.
Aún podían leerse sin mucha dificultad las letras enormes que decían: Macri presidente.

31/10/15

Trick or treat?

Me resultan muy tiernos los que se enojan con quienes festejan Halloween. Sus razones son bien variadas. Desde pensar que es una celebración típicamente yanqui (y que no debería festejarse por no ser una "tradición nuestra") hasta admitir que es, lisa y llanamente, un culto al demonio. Podría refutar ambas percepciones sin demasiado esfuerzo pero prefiero contar mi experiencia personal. Como docente de inglés, he dedicado la semana previa a la festividad de Halloween a llevar a cabo una unidad relacionada con la misma. Los niños se entusiasman con todo aquello que está relacionado con los miedos, y enfrentarse lúdicamente a ellos nos sirve a ambos. La mejor forma de aprender es la propia motivación. Por ello, entre otras cosas, me interesa que sepan todo acerca de esta celebración. Y, quienes me conocen bien, saben que no soy satánico ni pro-yanqui. Soy un tipo atento al contexto de la multiculturalidad que ocurre en todos los ámbitos, especialmente en el aula. En este sentido, Halloween no es un fin en sí mismo sino una herramienta para el aprendizaje no sólo del inglés (y su papel innegable como "lingua franca") sino también para hacer notar las diferencias y semejanzas entre modos de vida y costumbres para el fortalecimiento y respeto de la cultura propia y ajena. Eso es lo que implica la formación de una actitud democrática. Tampoco soy un iluso que no cree en la famosa "penetración cultural". Históricamente ha ocurrido y sigue ocurriendo. A la fuerza o por medios más sutiles. Piensen por un momento en algunas cosas: ¿En qué consiste la "argentinidad"? ¿Existe una cultura puramente argentina? De ser así ¿Cómo explicamos el sincretismo presente en ella? La cultura, como toda actividad humana, está en constante cambio. Más aún en este mundo hiperconectado. Dejemos que los niños disfruten felices comiendo dulces, por lo menos en este día. No nos transformemos en la famosa "Policía del Pensamiento" de la que nos hablaba Orwell en 1984.
By the way: Trick or treat?

6/2/11

La coprolalia nacional

Según el DRAE (el diccionario de la Real Academia Española) la coprolalia es la "tendencia patológica a proferir obscenidades". Como enfermedad, su comprobación más evidente es el síndrome de Tourette.
En este país, con el flagelo de esta especie de pandemia, estamos acostumbrados a escuchar los improperios más disímiles. Dichos exabruptos, en general, son la manifestación de cierto desengaño, abatimiento o frustración.
Aunque los insultos que me molestan sobremanera son aquellos que son producto de actos de vileza, como la discriminación, o esos otros que son la respuesta refleja frente a la escasez de argumentos, como cuando alguien no puede refutar nada con cierta altura. Obviamente no soy un ser extraterrestre y caigo continuamente en este error. Pero puedo verlo en perspectiva y me exijo a encontrar las palabras adecuadas en una discusión.
¿Cuántos más serán capaces de esta autoexigencia?
Después de todo tenemos un idioma riquísimo en vocablos y, tal como dijera un estimado amigo mío, "hablar bien no cuesta un carajo".