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7/8/15

Allá

Te descubrí en la oscuridad
como al primer cigarrillo.
Soy el mismo niño
que dejó de serlo ese día,
con las neuronas embriagadas
en testosterona.
Saboreé tu piel sudorosa
calcinando mi lengua desenfrenada.
Pero no pude evitar tu partida.
Mi corazón sin cancel
aún te espera.


30/7/15

Las nimiedades y la moral

Como siempre, reviso las cajas de huevos antes de comprarlas para evitar lo imponderable. Pero la torpeza es inherente a mi ser y, lamentablemente, ocurrió. Una de las cajas se me resbaló de las manos y cayó cerrada sobre la cerámica helada. Había roto cuatro huevos. Hicieron un sonido muy bajo, como un pequeño lamento. Nadie me vio. Creo que nadie escuchó. La catástrofe estaba cometida.
Me encaminé hacia la caja por el laberinto de las góndolas esperando que nadie se diese cuenta.
Llegué y seguía mi duda entre decirlo o no. Estaba entre seguir los dictados de mi conciencia y quedar como un gil o no.
Pero ahí están las cámaras, ahí, ante los ojos de la cajera. Una por pasillo. Grabando todo lo que ocurre.
Entonces el accidente se convirtió en pecado y confesé.

Me contestaron en chino, desde ya. La mirada de la chica me hizo comprender que no me los iban a cobrar.

La piedad es AMALILLA.


10/6/15

Diploma

Imaginá que te dan un diploma sobre algo de lo que no tenés la más mínima idea.
Que comenzás la carrera a partir de ese momento.
Que debés ser consciente de la responsabilidad que implica ese título.
Que todos los días tenés que rendir exámen para validarlo, en cualquier horario (incluso, en los más inesperados).
Que las fórmulas, teorías y silogismos que ante tus ojos eran verdades reveladas puedan no ser fácilmente aplicables.
Que muchos te dan consejos para pasar cada prueba pero que, generalmente, no funcionan en tu caso.
Que otros te refriegan en la cara su experiencia haciéndote quedar como un completo neófito.
Y que, además de todo, tu diploma es de un material tan frágil que necesita cuidados constantes.

Eso, más o menos, implica la aventura de ser padres.

19/9/14

Crear, creer

¡Cuán increíble es la vida
que siempre nos subyuga por sorpresa!
Todo, en un segundo mágico,
se transforma en incertidumbre.
En una tierna incertidumbre
que demuele nuestra estructura
y nos hace repensar.
¿Qué es este mañana
que irrumpe en mi hoy
y me baña en miel,
en terciopelo,
en una suave melodía
que me embriaga?
¿Cómo lograr perpetuar
este instante supremo
donde el mundo es una gran mirada
que me inquiere inocentemente?
¿Por qué este ser tan frágil
me enseña a ser tan fuerte?
Sólo estoy seguro de algo.
Sólo sé que creo.
Creo un mundo mejor.
Creo en un mundo mejor.


11/6/14

Un buen nombre

Muchos padres ya saben de antemano el nombre que le pondrán a su hijo. Sin lugar a dudas, es una tarea panegírica que acarrea consigo el hecho de ser padre. Y en ella mucho tiene que ver el gusto personal (o combinado) de quien/es traen al mundo a este nuevo ser. Es así como se elige un nombre porque "está de moda", como homenaje a un familiar o a una figura admirada, o porque conlleva una connotación religiosa, filosófica, moral, etc.
Hoy en día hay un abanico enorme de nombres aceptados, aunque deberíamos tomar en cuenta la variable importantísima que es el apellido, pues la mayoría de las personas quieren que nombre y apellido combinen. En nuestro caso, con dos apellidos españoles, es incómodo pensar en nombres anglosajones. No puedo evitar la imagen mental de un chicano intentando cruzar la frontera entre México y Estados Unidos...
Lo único que he acordado hasta el momento con mi mujer es evitar los nombres que nos remitan a personajes religiosos (Jesús, Abraham, Ángel, Jonás), aquellos en otros idiomas (Vito, João, Boris, Brian, Quimey), o combinaciones de nombres ampliamente usadas (Diego Armando, Juan Domingo, Julio César).
Siempre me he asombrado de que tanto mi primer nombre como el segundo tengan una onomástica de trasfondo germánico muy fuerte que no se condice con mi genealogía!! Aunque me encanta su mística.
Desde ya seguiremos pensando, tenemos algún tiempo aún. Pero no olvidemos que asumir el compromiso de legar un nombre éticamente irreprochable nos insumirá toda la vida.


10/6/14

Macho

"¡Macho!" dijo el ecógrafo.
La sonrisa de ella se iluminó tanto que opacó al sol.
"¡Macho!" dijo el ecógrafo.
Entonces imaginé una carita cómplice, guiñándome el ojo.
"¡Macho!" dijo el ecógrafo.
Lo ví inquieto, deseoso de salir a descubrir el mundo.
"¡Macho!"... "pero no machista" pensé, mientras mis ojos se humedecían tímidamente...
Y me surgieron imágenes de mi viejo, de Días del Padre, de juegos y de sueños compartidos.
De todo lo que nos espera... dentro de tan poco.



1/3/14

Buena noticia

¿Cómo dar una noticia maravillosa?
Difícil abordarla sin ser avasallado por un torrente de sentimientos que corren en mi interior cual río salvaje. Más aún para alguien como yo, que intenta sofrenar al corazón para dejarle paso al cerebro. Pero hoy no. Hoy es mi corazón quien habla.
La vida es una serie constante de experiencias. Y creo haberlas transitado a casi todas. Esta que nos toca vivir es nueva y fascinante. Dulce y esperanzadora.
El milagro de la vida se ha hecho presente en nuestras vidas.
La “semilla”, de la que tanto ha hablado Nelda, se ha hecho carne.
Seremos padres. Si, así como lo leen. Y queremos contárselo al mundo.
A ese mismo mundo que aún creemos que puede ser mejor a través del amor, la única posible redención.

30/12/13

Resumen 2013

Se va el año más largo de mi vida. Y no es una metáfora. Lo empecé en Roma (4 horas antes por esa cuestión de los husos) y lo terminaré en éste, mi lugar, cuando el reloj anuncie la llegada del nuevo año.
No soy triscaidecafóbico y por esa simple razón este año terminado en 13 fue uno de los mejores de los últimos tiempos. Viajé, soñé, cumplí sueños. Amé, abracé, reí y viví. Conocí gente increíble, estreché mis lazos fuertemente con aquellos que ya conocía y me sigo entusiasmando en cada nuevo encuentro.
Estoy en una ardua lucha sin tregua contra mis demonios a quienes estoy doblegando. Estoy reaprendiendo a amarme y a amar a mis seres queridos. Ya no tengo miedo de demostrar afecto. Mi corazón estuvo cascoteado, olvidado y prisionero en un rincón oscuro de mi pecho, sojuzgado por este cerebro implacable que me gobierna. Su condena terminó, definitivamente.
Durante mucho tiempo estuve peleado con la vida y en este año hicimos las paces. Aprendí a ver lo bueno, lo maravilloso, lo espontáneo y lo sorprendente del día a día, en cada persona. Veo mis errores con más claridad y sé que puedo superarlos. Me redescubro en cada mañana.
Escupo la flema del dolor. Y escupo mi parecer que puede resultar incómodo a los demás. Y sigo buscando a mis lágrimas que se perdieron hace ya bastante tiempo.
Así y todo, aún conservo esa esencia curiosa, empática e idealista que cree en un mundo mejor. Mi brújula encontró su norte y hacia él me dirijo.
Estoy más viejo, es verdad. Pero tengo más planes que nunca.
Estoy más viejo. Pero me río más y refunfuño menos.
Estoy más viejo. Pero... qué carajos!! Sigo bailando el ritmo frenético del pulso vital.
Bailamos?



Que todos tengan un año casi tan maravilloso como el que tuve.
Los quiero amigos.
Besos en cada nalga.
Y Feliz 2014!!!


31/5/13

Per-versione

El tiempo detuvo su paso
Las palabras cedieron su lugar
Nada existe fuera de aquí

Cuerpo y mente fusionados
Siguiendo el frenético ritmo
El ritmo que nos conecta,
Nos disocia, nos incendia
La síncopa de tus jadeos

El dolor es placentero
El sufrir es excitante

Tras atravesar el desierto
Libaré tu oasis
Que mana extasiado
El líquido etéreo

Este es nuestro diálogo
Diálogo intrínseco
Diálogo corporal

Sexamor photo amor.jpg

20/3/13

Aprender o ser enseñado

Siempre creí en lo importante que es no claudicar en los sueños. Y en mantener la esencia. Y a pesar de todo y de todos tratar de ser el mismo.
Estoy seguro de que si pudiese encontrar a mi yo de décadas atrás, seguramente nos llevaríamos de maravillas.
Uno aprende o es enseñado. Esas son las únicas opciones para conocer.
En la secundaria aprendí a sobrevivir. A mentir. A descartar. A llegar tarde. A no llegar a nada. Y a que no me importe. Aprendí todo. Está claro que no aprendí el método científico, ni que una premisa deba tener secuencia lógica con la otra. Fueron 5 largos años haciendo lo que tenía ganas.
Nunca fui un gran estudiante. Aunque admito que era lo suficientemente bueno en las materias sociales y en las Lenguas Extranjeras. Inglés, Filosofía e Historia me encantaban, tanto como las chicas y la cerveza. Y puse en la balanza al bolsillo y al corazón.
Fue así como llegué a la carrera de Derecho que nunca terminé. Un torcido en derecho.
Y seguí aprendiendo. Aprendí a asesinar amores y utopías. Ese era yo. Efervescente. Combativo. Tomando mucha cerveza. Cogiéndome hasta los plumeros. Y leyendo mucho de todo lo que me interesaba. Militaba donde me encontrase: en la facu, en la calle o en una cama. En la universidad estudié lo peligroso que es el que no se emborracha en las peñas porque es el único que sabe al otro día quién estuvo con quién.
Era medio guerrillero, con tendencia a la sexopatía. Un colectivista swinger. Para mí la hoz era una vagina y el martillo un pene. Tenía 20 años y creía en la revolución como una pulsión sexual.
Dejé Derecho y me fui a Filosofía. La técnica sexual que desarrollé, dado que siempre fui feo, fue el saber. Yo leía a todos los filósofos clásicos y bolaceaba a lo loco. Las chicas me miraban. Asentían. Funcionaba. Lo confieso: un 74% de mis polvos universitarios fueron gracias a Nietzsche, Marx o Weber.
Y así fue como me enamoré por primera vez. A mí me gustaba una piba que se tomaba todo en serio. Yo me tomaba todo en joda. Hacíamos una buena pareja con un sexo increíble. Pero me dejó. Y como dijo el Indio Solari: "ese día me mandó al descenso".
Luego la vida me fue llevando por distintos lugares y, tras varios años en el ostracismo de la civilidad, un buen día me decidí a acatar lo que me dictaba el corazón. Y comencé el Profesorado de Inglés. La lengua de Shakespeare, de Wilde, de Bukowski... Sí, y también la lengua de los mayores colonizadores mentales de la historia. Allí encontré mi trinchera.
Y seguí conociendo gente muy buena y gente muy hija de puta. Pero nadie pudo quitarme la perseverancia. Caí, me levanté y seguí adelante sin olvidar el camino que dejaba.
Los tipos sinceros son los que tienen alguna habilidad para mantener su esencia. Y perseveran en ella. La mayoría de los burócratas del saber, la cultura, el arte, las noticias, las leyes, la vida, abandonan si enfrente hay un perseverante. Y aún lo soy; y sigo aprendiendo.

24/4/12

¿De quién es mi cuerpo?

Empecé a fumar desde muy joven y puedo aseverar que el cigarrillo ha sido más de una vez mi compañero más fiel. Por supuesto que esto no es una apología del tabaquismo, todo fumador sabe muy bien las consecuencias de sus actos. Pero me sirve como introducción para tocar un tema que me ha estado rondando en la cabeza por varias semanas.
Desde que la Ley Antitabaco ha sido promulgada los fumadores hemos sido convertido en parias, somos señalados como seres antisociales, conspiradores del aire puro, terroristas del encendedor. Y quienes se ponen a la vanguardia de estas actitudes son exfumadores. ¡Cómo si ellos no hubiesen sentido el placer de degustar un cigarrillo tras hacer el amor, de fumar mientras estudiaban o en la sobremesa!
Debería agregar que también es cierto que los fumadores somos irrespetuosos. Encendemos un cigarrillo sin siquiera preguntar si a alguien le molesta. Pero al aire libre ¿a quién puede molestarle? Porque puedo asegurarles que esto también ocurre.
No me gusta cuando intentan imponerme razones. Menos aún cuando intentan imponerme "leyes de convivencia". Y no es que sea un anarquista de café. Lo que desearía es que realmente se me permita hacer lo que quiera con mi vida, con mi cuerpo.
Nadie tiene derecho a violar mi libertad de criterio y mi autonomía ya que después de todo, mi cuerpo es mío. Soy yo quien conoce mis circunstancias. Soy yo quien deberá sobrellevar las consecuencias de mis acciones o, en determinadas circunstancias, celebrar los aciertos de mis decisiones. Y aquí debemos hacer un alto en nuestra marcha y darnos cuenta de la propaganda que nos lleva a pensar que nuestro cuerpo no nos pertenece.
Para la religión nuestro cuerpo es "un regalo de Dios" que pertenece al alma que lo habita y que necesita de un "hábitat limpio" para su realización. Para el Estado, es de su pertinencia en cuanto constituye la esencia del individuo social, del ciudadano.
Llegamos a este punto donde nosotros no somos nuestros propios dueños. Estamos alienados de nuestro cuerpo. Somos extranjeros de nuestra anatomía.
Y ocurre esto de manera más vehemente con otras cuestiones.
En cuanto al tema del aborto, por ejemplo. Soy pro-abortista porque creo firmemente en la libertad individual. Aunque sea varón no puedo dudar en apoyar este reclamo. Creo que quien decide tomar esta durísima decisión debe contar con las facilidades para hacerlo, debe contar con un Estado que le permita ejercer el derecho a decidir sobre su cuerpo con total libertad. Por estas mismas razones, también estoy a favor de la eutanasia. Yo he visto el sufrimiento y la lenta agonía de mis padres (sí, de ambos) sin que se les haya permitido el mínimo atisbo de dignidad ni siquiera en sus momentos finales. Aunque no quisiera que esto se malinterprete como un golpe bajo en mi relato sino como la exposición de mi firme convicción en cuanto a este tema a la distancia, con la mente clara.
Deberíamos intentar sublevarnos y retomar el control de nuestro cuerpo.
Obviamente me encantaría discutir con alguien que esté en contra de estas cuestiones y que no esté corrompido por dogmas o cierta dosis de ecolalia. En este tipo de posturas anquilosadas es justamente donde residen los peores vicios: la abyección de la mente, la genuflexión del pensamiento.





2/4/12

Los soldaditos del sur

Hacía frío.
Era Viernes Santo.
Yo hacía un picado con punzón sobre la figura de un huevo de Pascua cuando mis padres me llamaron para ver la televisión. Estaba en 5º grado cuando la bandera argentina volvió a flamear en ese lugar. Un lugar extraño que comenzaron a decirme que nos pertenecía. Así fue como, a partir de ese día, mis maestras pasaron a ser "patriotas combatientes".
Tuvimos que aprender la geografía, la historia, el ecosistema de esas islas a las que no había oído nombrar antes y que me decían que eran nuestras. Tuvimos que aprender de memoria la "marcha de las Malvinas" que aún recuerdo con precisión. Y tras el comienzo de la Guerra tuvimos que aprender como cubrirnos ante la inminencia de un ataque aéreo...
Con sólo 10 años tuve que presenciar esa especie de reality en el que la Guerra se había transformado. Todo el mundo, en todos lados, todo el tiempo hablando de lo mismo.
Y yo, escribiendo cartas a los "soldaditos del sur"...

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5/12/11

En búsqueda de lo imposible (Un sueño anormal)

Hasta mis oídos había llegado la referencia de una flor con atributos increíbles. Dicha flor podía convertir lo que sea en oro, como si fuese un Rey Midas natural. Me habían dicho que sólo podía conseguirla en una feria en el Perú así que, sin más, emprendí el viaje.
Al llegar a esa feria, alejada de cualquier pueblo, comencé a preguntar a los locales dónde podía obtenerla pero nadie sabía de su existencia. Insistí e insistí en vano y decidí dejar el lugar. Justo antes de salir un hombre me interceptó preguntándome: "¿Así que usted anda buscando algo que no logra encontrar?". Mi respuesta fue inmediata: "¡Estoy buscando la flor de Apu-Qun-Tiqsi! ¿Sabe dónde la puedo hallar?". El hombre me hizo señas de que no hablara tan fuerte y me susurró que lo acompañara.
Atravesamos tres enormes cerros sin mediar palabras, y a medida que avanzábamos comencé a desconfiar. Pero súbitamente el hombre me señalo una pequeña casa de adobe sobre la ladera de un cerro. Afuera sólo había una anciana lavando ropa. El hombre regresó a la feria y yo me acerqué a la mujer. Le dije: "Buenas tardes señora, estoy buscando la flor de cloro y me dijeron...". "Shhh!!" dijo la mujer, interrumpiéndome y prosiguió "¡Acá los cerros hacen un gran eco y cualquiera lo puede oír!". Me invitó a pasar a su casa hasta una puerta que se asemejaba a la de un armario. La abrió y entramos. Dentro había una escalera descendente flanqueada por enormes antorchas utilizadas para iluminar el lugar. Para mi sorpresa había llegado al recinto donde se cosechaban estas increíbles flores. Estaba atónito, no podía hablar y frente a mi actitud la anciana extrajo uno de los capullos de ese lugar y me dijo: "M'hijo, usted no sabe cuanta gente anda buscando esto, pero como veo que su alma es pura se la voy a regalar". Le agradecí varias veces, tomé el paquete que la mujer me había preparado y emprendí el regreso.
El único camino que conocía era el que había caminado pocas horas antes. Lo desandé, crucé la feria, y cuando estaba por llegar a la salida me topé con un viejo amigo que hacía muchos años que no veía. Nos abrazamos, charlamos sobre nuestras vidas y me contó que estaba trabajando en esa feria de casualidad ya que siempre había sido un buscavidas trotamundos. Debo admitir que le mentí cuando me preguntó acerca del paquete que llevaba pero estaba anocheciendo y no podía confiar en nadie. Así que me dijo que me acompañaría hasta el pueblo. Caminamos varias horas aunque presentía que nos estaban siguiendo. Con las primeras luces del pueblo mis sospechas se acrecentaban ya que éramos mucho más visibles. En un momento determinado, miré hacia atrás y ví a dos hombres que comenzaban a correr hacia nosotros. Le grité a mi amigo para empezar a escapar y él, que ya conocía el pueblo, tomó un atajo y me dejó solo. Seguí corriendo hasta alcanzar unas escaleras de mármol donde había tres chicos con útiles escolares. Les pedí que me sostengan lo que llevaba y me apresté a enfrentar a quienes me perseguían. Uno de los chicos tenía un reproductor de música que propalaba una melodía en ritmo de ska. Y, aunque no soy precisamente un simpatizante de ese tipo de música, mi cuerpo empezó a contornearse y agitarse siguiendo el compás. Con esa cadencia boxeé y vencí a los tipos que me perseguían.
Tomé el paquete nuevamente y entré a ese edificio que me recordaba a una antigua escuela de arte en Quilmes. Vagué por el interior intentando calmarme y pensar mis próximos pasos hasta que una puerta me pareció mucho más familiar que el resto del edificio. Golpeé y, como nadie contestó, entré. Un tornado me hizo girar y, como si fuese un vórtice, me depositó en mi casa. Respiré aliviado. me senté en el sofá, encendí un cigarrillo y dejé el paquete sobre uno de los muebles. A los pocos segundos una especie de mancha comenzó a propagarse desde el paquete tiñendo todo el mueble de color dorado, un dorado tan fuerte que me encegueció.

1/1/11

Por fin!! Ya tengo blog!!!

Durante mucho tiempo estuve pensando en crear un blog. Quizás esto tenga algo de egolatría, quizás sea una forma de perpetuar pensamientos, quizás sea (tan sólo) pensar en voz alta. Entonces dije: ¿qué debería poner como primera entrada que sirva para definirme ante los posibles visitantes al blog? Pues, hasta ahora (en que escribo estas líneas) no se me ocurrió nada. Y es que nadie puede definirse por una simple palabra, por un gesto, ni mucho menos, por un post. "Sólo sé que no sé nada" dijo Sócrates alguna vez. "Pienso, luego existo" adujo Descartes. Y yo, sin ser un filósofo, digo " Sólo sé que existo para pensar que no sé nada". Y por eso propongo que se me vaya conociendo a medida que se discurran mis pensamientos en esta hoja de papel virtual.